Article

Hay momentos en los que un artista no solo representa un género…sino también a una decena de países que buscan una voz. Eso fue lo que se sintió cuando Bad Bunny llegó al escenario más visto del planeta: el Super Bowl. No se trató solamente de música: fue idioma, estética, referencias culturales, orgullo boricua y una invitación abierta a mirar a Puerto Rico con otros ojos.
De bagger en Econo a superestrella: una historia que inspira
Parte del impacto de Bad Bunny es que su historia se siente real. Antes de ser una estrella, trabajó en un supermercado Econo en su pueblo, empezando como bagger empacando compras, y luego como cajero mientras estudiaba. Esa etapa se ha documentado en perfiles y reportajes recientes que resaltan cómo pasó de lo cotidiano a lo global sin soltar sus raíces.
Esa narrativa conecta porque Puerto Rico está lleno de historias así: gente que trabaja duro, sueña en grande y, cuando le toca, se lleva su cultura consigo.

El Super Bowl como megáfono cultural
El Super Bowl es un “megáfono” mundial. En 2026, la National Football League anunció oficialmente que Bad Bunny sería el artista principal del Halftime Show, en el Levi’s Stadium de Santa Clara.
Lo poderoso no fue solo estar ahí; fue cómo estuvo ahí: con una propuesta cargada de identidad puertorriqueña y una conversación global alrededor de la cultura latina. Medios de cobertura masiva destacaron el carácter histórico del momento y las colaboraciones invitadas que acompañaron el show.
“Cuando Puerto Rico suena en el escenario más grande del mundo, el orgullo se escucha en todos los idiomas.”
Cuando la cultura se convierte en turismo
Aquí es donde la historia se vuelve aún más interesante: el impacto cultural también se traduce en movimiento económico real.
En Puerto Rico, la música, y en particular los eventos alrededor de Bad Bunny, se ha convertido en un motor de turismo. La organización Discover Puerto Rico ha compartido estimados de impacto económico asociados a su serie de conciertos/residencia en la isla, con rangos que se han reportado entre cientos de millones de dólares.
Y publicaciones económicas han descrito aumentos en interés de viajes y reservaciones alrededor de esos eventos, tratándolo como un fenómeno que empuja al visitante a venir por la música y quedarse por la experiencia completa: gastronomía, pueblos, cultura, playa, montaña, shopping y vida local.
En simple: cuando Puerto Rico está en el centro de la conversación global, la isla se vuelve destino.
¿Qué tiene que ver esto con CÉNTRICO Guayama?
Todo.
Porque el turismo cultural no se trata solo de “visitar San Juan”. Se trata de hacer una ruta para descubrir pueblos, miradores, museos, plazas. Se trata de parar a comer, de comprar local y de disfrutar en familia. Y el sur, con su identidad y su energía, se está sintiendo cada vez más en ese mapa.
En ese recorrido, CÉNTRICO Guayama funciona como un punto clave:
para quienes vienen de roadtrip por el sur/sureste
- para quienes quieren un plan práctico (compras, comida, diligencias) sin complicarse
- para quienes aman encontrar “lo nuevo” sin soltar “lo nuestro”
Guayama está en plena expansión, y cuando Puerto Rico brilla afuera, también se enciende más fuerte adentro.
No se trató solamente de música: fue idioma, estética, referencias culturales, orgullo boricua y una invitación abierta a mirar a Puerto Rico con otros ojos.
Artículos Relacionados
MANTENTE AL DÍA
¡Regístrate ahora!
Recibe nuestro Newsletter y sé el primero en conocer las últimas ofertas, eventos y novedades en Céntrico.





















